Nativa de América Central, fue difundida por Asia y África por comerciantes portugueses, como planta para cercar y hoy en día se ha expandido por el mundo entero.
Las semillas de este vegetal son ricas en aceites y proteína, y la harina preparada después de las extracciones del aceite contiene 70-75% de proteína cruda. El contenido de aminoácidos esenciales (excepto lisina) son más altos que en la harina de soya.
Todas estas bondades llevo a que Klaus Becker, quien lideró un equipo de investigadores del Institute for Animal Production in the Tropics and Subtropics de la Universidad de Hohenheim de Stuttgar-Alemania, y del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Sinaloa-México, a evaluar el uso de la harina de semilla de J. platyphylla en la alimentación de tilapia del Nilo.

